Saturday, October 5, 2013

¿De que manera afectan los hongos a los frutales que existen?

En este blog, descubrirás la importancia de los árboles frutales, y lograras aprender cómo curar un árbol de una manera rápida y muy sencilla.

Comenzaremos por conocer algunos conceptos básicos:


1. ¿Qué es un árbol frutal? 


      




Se denominan árboles frutales aquellos que son capaces de producir frutas. El fruto es el óvulo (órgano donde se forma el ovario) de la flor que ha madurado y en cuyo interior se encuentran las semillas, que darán un fruto.


Se entiende  por frutas, cualquier tipo de fruto, ya sea carnoso como las peras blandas y jugosas, o seco como las nueces.








2. ¿Qué frutos se dan en esta región?



En Tierra Fría, se dan frutos en su mayoría carnosos (blandos y jugosos) como lo son: manzanas, peras, duraznos, tomates de árbol y lulos. 



3. ¿Qué características debe tener el suelo para la producción de los frutos?

Debe tener bastante contacto con el sol, el suelo debe estar bien drenado, con poca humedad, también debe contener algunos nutrientes que pueden ser proporcionados por el abono, debe tener de media a mucha fertilidad, deben ser suelos donde no exista mucho paso de maquinaria, debe sufrir algunos procesos como, arado, rastreo, encamado, etc. El PH debe ser moderado.

Comenzaremos por plantear una pregunta problema, que nos servirá como guía para desarrollar la investigación.

¿De qué manera afectan los hongos la vida de los árboles frutales?
Para responder a nuestra pregunta problema, comenzaremos por plantear un objetivo general; identificaremos las clases de hongos que están afectando a los frutales y cuál es su incidencia en ellos.

Además plantearemos unos objetivos específicos:

ü  Hacer observación exhaustiva tomando muestras y estudiándolas mediante un proceso de investigación en el laboratorio.
ü  Plasmar un plan de posibles soluciones para restaurar la vida de los árboles frutales.

Ahora comenzaremos a desarrollar nuestra pregunta problema mediante un procedimiento:
 Comenzaremos por realizar un diagnóstico y estudiar los árboles para determinar su estado y comenzar un proceso de investigación sobre las enfermedades que los afectan y los métodos más fáciles, rápidos y efectivos para hallar una cura.

Para esto, desarrollamos una investigación, fuimos a la sección de frutales y tomamos algunas fotografías que luego nos sirvieron para identificar mediante las investigaciones y documentaciones de internet qué tipo de hongos estaban afectando a nuestros árboles y cómo podríamos curarlos.

De igual manera recogimos algunas muestras de hojas, ramas y frutos de los árboles para estudiarlas más a fondo en el laboratorio y pudimos identificar algunos hongos y enfermedades que mediante una investigación logramos clasificar en enfermedades de hueso y pepita, desarrollamos esta investigación:

Pepita:
Enfermedades que se dan en frutales  como el manzano, el peral y el membrillero.


Hueso:
Enfermedades que se dan en frutales como el melocotonero, ciruelo, albaricoquero, nectarino, cerezo, almendro.

Los hongos se dan en el 95% de casos. Los hongos son vegetales que no tienen clorofila y por tanto son incapaces de elaborar azúcares. Tienen que parasitar a plantas vivas o materia orgánica muerta (por ejemplo, una hoja en el suelo). Se reproducen mediante esporas que diseminan el viento, la lluvia, otros insectos, etc. Estas enfermedades son muy comunes en países Europeos como España y en América Latina, lo cual demuestra que son las que han afectado los frutales del colegio.

Los hongos y enfermedades en los frutales del colegio son:


· Roya del peral: 

Aparecen unos corpúsculos negros y algo prominentes sobre manchitas rojizas. Ataca a hojas y, a veces, a frutos. Las hojas afectadas se secan y caen. Exceso de humedad, temperatura suave y lluvias prolongadas son las condiciones ideales para la infección. Surge al inicio de la primavera y en otoños lluviosos. Depende de la zona geográfica. Por ejemplo, en regiones calurosas no es grave porque son tardíos, en verano. Sólo en árboles muy pequeños hay que tener cuidado.




·Lepra del melocotonero o Abolladura:

Es un hongo presente en todas las plantaciones de melocotonero y nectarina. Se identifica fácilmente porque los brotes salen con las hojas arrugadas y rojas en primavera, en forma de abultamientos o abolladuras. Después de un mes y medias las hojas atacadas caen al suelo y el árbol se debilita y fructifica mal, pudiendo llegar a morir si no se combate la enfermedad. Llega a ser muy grave en árboles pequeños. En flores y frutos (deformaciones) pueden aparecer síntomas también. Las esporas se mantienen en las yemas de un año para otro, infectando cuando se abren.




· Roña o Moteado de manzanas y peras:

Es la enfermedad más grave en frutales de pepita. Los síntomas son parecidos en peral y manzano. El hongo produce manchas circulares marrones que tiran a negro pulverulento y pueden unirse. También aparece en flor, y sobre todo, en frutos pequeños y se deforma en esa zona y se puede rajar. Los daños más importantes son en fruto, donde forma costras negras, imposibilitando comercializar los frutos atacados. El inóculo se conserva en el suelo o en chancros de la madera e infecta cuando la temperatura es de 18-23ºC y las hojas están mojadas de 12 a 18 horas.






· Oídio o Cenizo en Frutales:

El Melocotonero es el más vulnerable. En Albaricoquero, Cerezo y Ciruelo es menos grave. Su identificación es sencilla: se ve como un polvillo blanco o gris claro muy típico. Si la enfermedad progresa, las manchas se unen y las partes atacadas se secan y caen. Es una borra algodonosa blanca o gris en hojas, brotes y frutos. También los frutos se cubren de manchas blancas y redondeadas. Melocotones, Cerezas y Ciruelas así, dejan de ser comestibles. Le favorece al Oídio primaveras muy húmedas (en torno al 70-80%) y temperaturas suaves. Desaparece en pleno verano, siempre que el termómetro pase de 35ºC, para resurgir en otoño. Puede llegar a ser muy grave dependiendo de la zona. En fincas cercanas a un río la humedad es más alta y son más graves los ataques.





Ya hemos visto los diferentes hongos que están afectando a los frutales. Después de algunas investigaciones sobre cómo podíamos dar una muestra de que es posible hallar una cura para los frutales, pudimos hallar una fácil, rápida y efectiva solución, la cual consiste en:

UN MICRO CULTIVO DE HONGOS 

Permite la observación de las estructuras microscópicas de hongos filamentosos que se distinguen con facilidad sin distorsión, alteración o rompimiento de las mismas, esto pasa cuando el hongo se desarrolla directamente debajo de un cubreobjetos. A demás forma parte de las pruebas para identificar su género y especie.

Después de otras investigaciones logramos concluir que la técnica mas rápida y sencilla para desarrollar un micro cultivo de hongos es la TÉCNICA EMPAREDADO, que a continuación explicaremos paso a paso.

Lavaremos las cápsulas de petri y las secaremos totalmente, y después las meteremos al refrigerador durante 30 minutos. Al sacarlas del refrigerador las dejaremos a temperatura ambiente en un tiempo de 10 minutos.


En una olla a presión pondremos un poco de agua, y pondremos una a una las cápsulas de petri. Cuando la olla pite las sacaremos cuidadosamente, dejándolas enfriar a temperatura ambiente.





Prepararemos el agar agar: en una balanza analítica pondremos 30g de agar agar, en una probeta pondremos 100mm de agua esterilizada, a la que agregaremos el agar agar, pondremos esto a calentar en el mechero hasta que herva, mientras tanto lo mezclaremos. Al terminar, cuidadosamente con ayuda de unas pinzas sacaremos la probeta y la dejaremos enfriar a temperatura ambiente.






Una vez desinfectadas la capsulas, pondremos una capa de agar agar, y encima pondremos el hongo que queremos estudiar.




Al tener la muestra lista, la incubaremos durante 7 días, en el horno de micro cultivo de hongos.